Las empresas están cada vez más interesadas en adoptar conductas responsables y éticas ante el descrédito en que ha caído el mundo corporativo a causa de la crisis económica, aseguró un informe de la ONU divulgado hoy.
El programa de responsabilidad corporativa del organismo, Global Compact (Pacto Mundial), señala en su estudio anual que cerca de 1.500 empresas de todo el mundo se unieron el año pasado a esta iniciativa que promueve los principios éticos, sociales y ecológicos en el sector privado.
Esto representa un aumento del 30 por ciento respecto a 2007 en el número de nuevos miembros y eleva a cerca de 5.000 las empresas inscritas en este programa que la ONU puso en marcha en 1999.
"Se está dando un replanteamiento en el mundo empresarial, en el que se tiende a incluir elementos no económicos a la hora de tomar decisiones estratégicas", consideró en la presentación del informe el director del Global Compact, Georg Kell.
Aseguró que hay un mayor interés en la responsabilidad corporativa, a la que muchas empresas perciben como una manera de agregar valor a sus productos y contribuir a un modelo económico más sostenible.
"Creemos que el Global Compact puede hacer una gran contribución a la restauración de la confianza en la economía", valoró.
Kell también destacó que buena parte de las nuevas incorporaciones al programa corresponden a compañías chinas o indias, las dos principales economías emergentes del planeta.
También aumentó a 1.400 el número de las empresas que entregaron a los responsables de Global Compact el informe anual sobre su comportamiento responsable, mientras que otras 400 compañías fueron apartadas en 2008 de este programa por ignorar repetidamente esta obligación, según el informe.
El documento advierte de que hay grandes brechas en el cumplimiento de los principios de la iniciativa, que sus miembros se comprometen a respetar al sumarse a ella.
En particular, cita la falta de escrutinio de las cadenas de proveedores y las actuaciones de las entidades subsidiarias, que son los escalones en los que se suelen dar las prácticas más reprochables en materia de derechos laborales, preservación del medioambiente y corrupción.
Solamente un 7 por ciento de las 700 empresas consultadas en este informe exigen a sus proveedores sumarse al Global Compact y un 27 por ciento incluyen sus principios en la firma de contratos.
Asimismo, más del 70 por ciento no obliga a sus subsidiarias a incorporarse al programa o a respetar su contenido.
El Global Compact es una iniciativa lanzada hace una década por el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, a instancia de 50 compañías conscientes de la responsabilidad del sector privado en la promoción de principios éticos, sociales y ecológicos.
El Global Compact está formado por miles de firmas de más de un centenar de países, que se incorporan voluntariamente y aceptan cumplir diez principios éticos básicos, como la protección de los derechos humanos, el reconocimiento del derecho de los trabajadores a organizarse o la lucha contra la corrupción.
Fuente:Finanzas.com
viernes, 17 de abril de 2009
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