De Friedman a Drucker
Uno de los aspectos que más beneficios ha traído a la sociedad en los últimos años, es en mi opinión, la evolución del concepto de responsabilidad social corporativa (RSC).
En la década del '70, la tendencia que prevalecía en el ámbito corporativo era la postura económica de Milton Friedman , quien argumentaba que el fin último de la RSC (responsabilidad social corporativa) era utilizar los recursos de la organización para incrementar las ganancias de los “accionistas” o “shareholders”.
M. Friedman consideraba que la única responsabilidad social que tenían las empresas o corporaciones era la de maximizar las utilidades o retorno de la inversión de sus inversionistas.
Luego, la perspectiva social, liderada por Peter Drucker, comenzaría a abrirse paso. Drucker sostenía que el fin último de las empresas era generar utilidades que permitieran cubrir los costos de la organización a futuro. Para Drucker, esta sostenibilidad "a futuro" era posible si la empresa se encontraba al servicio de sus “consumidores” y públicos de interés, tanto internos (empleados) como externos (clientes, comunidades)-.
Una de las críticas que intentó debilitar la postura de Drucker argumentaba que si la empresa se debía única y exclusivamente a sus consumidores terminaba por abandonar su compromiso con sus “shareholders” o “accionistas”, desviando su atención hacia asuntos que no eran de interés para la organización (causa social).
No obstante, esta crítica desconocía aspectos de fondo de la filosofía de Drucker. De hecho, no porque una empresa estuviera al servicio de sus públicos (consumidores, comunidad, clientes, empleados y autoridades) o “stakeholders” perdía su capacidad de generar riqueza. Por el contrario, esta postura llamaba a las empresas a transformar un “problema social” en una “oportunidad económica”.
Un problema social se convertiría en una “oportunidad económica” si la empresa buscaba el remedio contra su enfermedad, lo cual se lograría, mediante el mejoramiento de su capacidad productiva, fortalecimiento de su competitividad y mejoramiento de las condiciones de trabajo y vida de sus empleados, consumidores y públicos de influencia. Sólo así, la empresa podría generar más riqueza a futuro.
Definitivamente, la polémica "Friedman" vs. "Drucker" está terminando por desaparecer y la tendencia que prevalece hoy en día es la de considerar que las empresas son responsables "de" sus públicos de interés (o stakeholders).
Velar por el bienestar de los públicos de interés, responder oportunamente cuando están en necesidad (desastres naturales) y escuchar y canalizar sus quejas y críticas, son algunas de las tareas que un comunicador corporativo debe tomar en cuenta si su objetivo es fortalecer la relación de la empresa con su entorno.
lunes, 7 de abril de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario